Campos con propósito
Distingue datos necesarios de información que puede pedirse después.
Adapta la recogida de información al motivo de la relación: una consulta, una inscripción, una petición de catálogo o un alta.

Un formulario demasiado genérico no recoge el contexto; uno excesivo frena la respuesta. Cada entrada debe pedir lo que permite dar el siguiente paso.
Producto, documentación y servicios en un mismo espacio profesional.
Distingue datos necesarios de información que puede pedirse después.
Explica qué ocurrirá con la solicitud y quién la atenderá.
Define origen, fecha y evidencias que correspondan al proceso.
Debe diseñarse esa separación desde el formulario. La base jurídica, textos y preferencias se validan antes de activar la recogida de datos.
La propuesta puede partir de una necesidad concreta. Antes de implantarla definimos qué base, contenidos y conexiones necesita, y cómo podrá ampliarse.
Cuéntanos qué necesitan tus clientes y dónde se detiene hoy el trabajo de tu equipo.
Descubrir cómo encaja ↗