
Un catálogo de muestra
Reúne un grupo representativo de productos: referencias, nombres, familias, atributos, imágenes y documentos. Incluye casos complejos y habituales. Una muestra coherente resulta más útil que miles de filas sin estructura conocida.
Perfiles y relaciones
Describe los tipos de cliente y los usuarios que acceden en su nombre. Indica quién solicita el alta, quién la valida y qué sucede cuando una persona cambia de empresa. Añade ejemplos de visibilidad de contenidos.
Documentación y responsables
Identifica tipos de archivo, relación con productos o clientes y responsables de revisión. Señala si hay versiones sustituidas, documentos restringidos o información que no debería salir del entorno interno.
Sistemas y puntos de intercambio
Prepara el nombre y versión de ERP y CRM, las interfaces disponibles y la persona técnica de contacto. Para cada intercambio propuesto, indica origen, destino, frecuencia necesaria y volumen aproximado.
Una solicitud completa
Aporta un ejemplo anonimizado de pedido, consulta o estudio que funcione bien. Marca los campos imprescindibles, las comprobaciones y el resultado esperado. Añade una excepción frecuente para contrastar el recorrido.
Un criterio de aceptación
Acuerda quién comprobará que el dato mostrado es correcto. La validación debe incluir referencias, documentos y perfiles, además del aspecto de las pantallas. Con esta base será más fácil definir esfuerzo y calendario.