
Empieza por una tarea
Elige una consulta que se repita: localizar una ficha, identificar un recambio o preparar un pedido. Describe qué dispara la necesidad, qué información hace falta y qué significa resolverla. Evita comenzar por una lista de pantallas sin un recorrido que las conecte.
Identifica a las personas
Distingue comprador, instalador, equipo comercial, atención y administración. Anota qué necesita cada perfil y qué información no le corresponde. El modelo de empresa y usuario debe responder a estas relaciones.
Localiza la información fiable
Para cada dato, identifica su origen: ERP, catálogo, repositorio documental o persona responsable. Anota quién lo actualiza. Si un dato existe en varios sitios, acuerda cuál es la referencia antes de conectarlo.
Define la excepción
Prueba también qué sucede cuando no se encuentra una referencia, falta un documento o una solicitud necesita revisión. El portal debe explicar cómo continuar y a quién acudir; la excepción forma parte de la experiencia.
Valida un recorrido completo
Pide a personas representativas que realicen una tarea sin instrucciones añadidas. Observa dónde se detienen y qué información echan en falta. Amplía el alcance cuando ese primer recorrido tenga sentido para el equipo.
Mide lo que cambia
Define una línea de partida y una medida concreta: solicitudes completas, consultas que se resuelven en el portal o tiempo de una tarea comparable. Registra el periodo y las condiciones para no confundir actividad con valor.